De pocos viajes se parte con tanta ilusión y se vuelve con tanta tristeza.
Un viaje para disfrutar con amigos y que terminan de forma inesperada debido al fallecimiento de la Abu, Goyita, mi segunda madre, en León, que después de cuidarme y despedirse 15 días antes, nos deja, sabiendo que todos nos quedamos bien y que ella, se va, como deseaba, sin montar mucho ruido, sin enfermar y en forma de árbol, para así seguir con todos nosotros.
Te quiero mucho, Abuela.
Te quiero mucho, Abuela.
DIARIO DE BITÁCORA
El "Muro de las Lamentaciones", donde sanar nuestros pecados
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